El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán comenzó con el periodo de audiencias públicas y transmitidas en vivo en el marco del trabajo de la comisión especial de Estudio, Evaluación y Reforma del Código de Planeamiento Urbano (CPU). El presidente del Concejo, Fernando Juri, celebró junto a la intendenta, Rossana Chahla, al presidente de la comisión Facundo Vargas Aignasse y al secretario de Obras Públicas Municipal, Luis Lobo Chaklian, el comienzo de una nueva etapa de reformas: «es un desafío muy grande que nos impone la ciudad, también todo el Gran San Miguel de Tucumán, por eso están los intendentes vecinos como Pablo Macchiarola de Yerba Buena, por la conectividad y los abordajes comunes necesarios», planteó el titular del parlamento municipal en su discurso.
La primera audiencia contó se realizó con el anfiteatro San Miguel Arcángel, en el subsuelo del edificio, con aforo completo para la apertura del proceso de reforma: asistieron concejales, funcionarios municipales, autoridades de municipios vecinos, profesionales, arquitectos, ingenieros, miembros de institutos de investigación universitarios y titulares de cámaras de transporte, construcción, inmobiliarias, servicios de salud y de educación, entre otros, en una nutrida participación.
«Llegó el día en que ponemos en marcha lo que venimos planificando desde hace tiempo, para comenzar con esta reforma del Código. Estamos además transmitiendo en vivo esta audiencia para que cada ciudadano pueda conocer lo que se dice, lo que se debate y lo que se piensa. Debemos escuchar a todas las partes, que todos opinen y den su punto de vista. Hoy expondrá el Municipio cuál es su criterio en un sentido global, con los ejes de abordaje. Esto ha generado muchísima expectativa entre académicos, profesionales, centros vecinales… es enorme la expectativa en la sociedad. Estamos hablando de sentar las bases de nuestra ciudad para los próximos 20, 30 ó 40 años», planteó Juri.
«Debatiremos para obtener el mejor código, lo fundamental cuando participan distintos sectores es que seguro habrá diferencias de criterios, de posiciones, de intereses, pero tenemos que estar conscientes de que si no somos capaces de llevar adelante el diálogo y de ceder posiciones no vamos a lograr absolutamente nada. Tenemos que ponernos de acuerdo en base al diálogo, que lleve el tiempo necesario pero que lleguemos a esos puntos de coincidencias», finalizó el presidente del cuerpo, ante la presencia de los concejales José María Franco, Emiliano Vargas Aignasse, Ramiro Ortega, Ernesto Nagle, Gastón Gómez, Eduardo Molina, Leandro Argañaraz, Gustavo Cobos, Alfreto Terán de Zavalía, Federico Romano Norri, Gonzalo Carrillo Leito, Carlos Arnedo, José María Canelada y Carlos Ale.
A su turno, la intendenta destacó la decisión política de encabezar la reforma del CPU y aseguró que -aunque no fijaba plazos- sería un buen presente a la ciudad tener el dictamen presentado para el aniversario de la fundación de la Ciudad, el 29 de septiembre. «Estamos dando un paso fundamental con la primera audiencia pública para el nuevo CPU, es una herramienta clave para ordenar y proyectar, par acompañar el crecimiento de la ciudad. El Código vigente tuvo su última reforma integral en 1998, en un contexto urbano y social totalmente diferente. La ciudad enfrenta nuevos desafíos que requieren de soluciones profundas y modernas. Queremos construir una normativa urbanística que regule el crecimiento de una forma seguta. Es clave: buscamos construir colectivamente las reglas que van a permitirnos construir la ciudad que queremos», expuso Chahla, a la vez que hizo entrega al presidente de la comisión de un informe del Consejo Económico y Social municipal con propuestas y un relevamiento específico respecto de las condiciones de distintos puntos de la ciudad.
«La ciudad necesita de este nuevo código para salir de las burocracias que frenan, desordenan o impiden el desarrollo. Necesitamos de normas claras, modernas y ágiles, que acompañen con previsibilidad. Actualizar el código es producir la ciudad de las próximas generaciones, con el desarrollo equilibrado y con el respeto al medio ambiente necesario porque queremos una mejor calidad de vida para todos», finalizó la intendenta.
Por último, celebró la apertura de las audiencias Vargas Aignasse: «buscamos trabajar de manera exhaustiva para trabajar en distintas etapas, escuchando una cabal enunciación de la situación actual a cargo de la Intendencia, en la primera etapa de diagnóstico. Tendremos muchas audiencias para escuchar a todos los sectores. En la segunda etapa recibiremos todas las propuestas y se evaluarán todas las iniciativas para pasar a la tercera e tapa, en la que trabajaremos en la redacción del anteproyecto y en la elaboración del dictamen final. Dejamos abierto este trabajo que confío que será sumamente gratificante», finalizó el presidente del grupo de trabajo.
Diagnóstico
Para cerrar la primera audiencia, Lobo Chaklian realizó una exposición con ayuda de diapositivas para presentar el diagnóstico municipal sobre la necesidad de avanzar con la reforma. «Un nuevo código de planeamiento urbano es responsabilidad de todos, no sólo de un Concejo Deliberante o de un municipio. Por eso es que vamos a escuchar a todos. No queremos llegar a un Código de la ciudad ideal, sino tener un código que nos lleve a la mejor ciudad posible y que sea (de aplicación) real», comenzó su presentación el funcionario municipal.
Trascartón, con la ayuda de distintos mapas de la ciudad para mostrar el crecimiento poblacional cronológico de la ciudad y el crecimiento el área metropolitana que rodea la capital, Lobo Chaklian expuso que en 2050 probablemente tendremos 750.000 personas habitando la capital. «Necesitamos llegar a ese momento, cuando quizás se plantee una nueva reforma del Código de Planeamiento Urbano, pero sin las mismas asimetrías que tiene la ciudad y que las arrastramos desde los 90. Tenemos que eliminar las asimetrías y lograr que todos los ciudadanos de la ciudad, todos los vecinos, tengamos acceso al mismo nivel de servicios», planteó como disparador. Luego, enunció el diagnóstico respecto a la concentración en el área central de la ciudad para defender la necesidad de alcanzar nuevas centralidades: «tenemos 1400 edificios en la parte central de la ciudad, tenemos 18 clínicas y sanatorios, 37 centros especiales de salud, todos en el área central. Lo mismo ocurre con cada capa que analicemos, sea educación o comercio. Debemos reconocer la ciudad que somos para poder ser la ciudad que nos merecemos. Nos faltan 14 puentes para la integración del área metropolitana de manera real», finalizó, nombrando los siete ejes de diagnóstico y trabajo.
