El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán homenajeó a la militante de Derechos Humanos Aurora «Tatá» Pisarello. El reconocimiento tuvo lugar al comienzo de la «Jornada de Liderazgo y Gestión Comunitaria: Comunidad en Acción», organizada por iniciativa del concejal José María Franco.
«Este homenaje a Tatá lo íbamos a hacer con su presencia o sin su presencia», abrió Marcos Rellip la jornada, con la emoción apretando por dentro. «Tatá, como la conocíamos todos, fue candidata a vicegobernadora, era hija del dirigente radical y abogado Ángel Gerardo Pisarello, secuestrado en la dictadura frente a su esposa e hijos pequeños, torturado y asesinado. Tatá levantó las banderas de su padre y fue una ferviente defensora de los Derechos Humanos», expresó Rellip antes de invitar al escenario al esposo de Tatá, José Lorenzo Divizia; su hijo José Agustín Divizia; y su hermana, Ana María Pisarello.
«Para Tatá no había excel, había personas: toda su vida la ha dedicado a ellas», agradeció su esposo tras recibir un diploma de reconocimiento de mano de las autoridades del cuerpo, Néstor Ángel Varela -Secretario-; Hernán Ara -prosecretario Legislativo- y José Ángel Franco -prosecretario Administrativo-.
