El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, encabezada por el presidente Fernando Juri, sancionó por unanimidad un proyecto de ordenanza que dispone la implementación de un reglamento para la atención pública a personas con discapacidad.
La iniciativa, promovida por los concejales Ernesto Nagle, Cristian Abel, Gastón Gómez, Federico Romano Norri, Emiliano Vargas Aignasse, José María Franco y Gonzalo Carrillo Leito, permite establecer una guía para que el personal municipal en sus distintas dependencias puedan garantizar un trato digno a las personas con discapacidad intelectual, motriz, auditiva o visual.
El texto establece en su articulado la implementación de un reglamento de «BUENAS PRACTICAS EN EL TRATO A PERSONAS CON DISCAPACIDAD – TRATO DIGNO», que incluyan las buenas prácticas en el trato que deberán cumplir los agentes públicos que presten servicios en oficinas públicas del municipio, para asegurar la
integración y no discriminación de las personas con discapacidad».

El reglamento, incluido en el ANEXO, es el siguiente:
– Cuando concurra una persona con discapacidad, cualquiera sea la misma, venga sola o acompañada, diríjase directamente a ella.
– Pregúntele si necesita apoyo para comunicarse, y que tipo de apoyo (puede ser hablar en lenguaje simple, escribir las frases, parafrasear, etc.). Si la persona no comprende que significa la palabra apoyo, se sugiere explicarle de modo claro su significado.
– Es necesario tomarse un tiempo más amplio que el que usted utiliza cotidianamente para entablar y continuar el dialogo.
– Si usted encuentra dificultad de su parte, frente a la persona con discapacidad, pida apoyo a un compañero o superior jerárquico para que lo acompañe, y participen ambos en la consulta.
– Si la persona no puede comunicarse de ningún modo o medio adecuado, usted podrá preguntar a la persona que lo acompaña, y en su caso, dejar por escrito que la persona con discapacidad no puede comunicarse por ningún modo o medio y que se evacuó la consulta a su acompañante.
– Prestar atención a la persona y actuar como lo haría con una persona sin discapacidad.
– Evitar el empleo de toda frase o expresión que por su significación, connotación o anacronismo puedan ser discriminatorios, estigmatizantes y/o inapropiados de los «términos que se refieren al colectivo vinculado a la discapacidad, debiendo ser el «personas con discapacidad» la correcta denominación para referirse a las mismas. Recuerde siempre que como lo establece el Artículo 1º de la Convención de las Personas con Discapacidad, la misma es una construcción social por las BARRERAS (actitud inhales, comunicacionales, edilicias, tecnológicas, etc.) que tienen que sortear las personas con discapacidad en el acceso, goce y disfrute de su DERECHOS HUMANOS.
– Las personas con Discapacidad tienen derecho a que el Estado Municipal le garantice la accesibilidad en la comunicación, en la movilidad, en trato, en la forma de brindar la información, etc.
– Si la persona con discapacidad viene acompañada de quien es su apoyo, tener en cuenta que la función de este no es decidir por la persona con discapacidad.
SI TRATA CON UNA PERSONA CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL, MENTAL Y PSICOLÓGICA:
– Cuando concurre una persona con discapacidad, venga sola o acompañada, diríjase directamente a ella.
– Pregúntele si necesita apoyo para comunicarse, y que tipo de apoyo (puede ser hablar en lenguaje simple, escribir las frases, parafrasear, etc.). Si la persona no comprende que significa la palabra apoyo, se sugiere explicarle de modo claro su significado.
– Es necesario tomarse un tiempo más amplio que el que usted utiliza cotidianamente para entablar y continuar el dialogo.
– Háblele directamente con frases simples, cortas, fáciles y usuales para una comprensión adecuada.
– Si usted no es comprendido, intente decir lo mismo con otras palabras.
– Mantenga un tono de voz uniforme, no crea que levantando la voz lo comprenderán mejor.
– Compruebe que la información ha sido comprendida (por ejemplo, parafraseando, limpiando el discurso, el replanteo, etc.).
– Si es necesario, según su criterio, puede tener una entrevista con la persona con discapacidad a solas, sin la presencia del acompañante. Es un derecho de la persona con discapacidad, sea niño, niña, adolescente o adulto.
SI TRATA CON UNA PERSONA CON DISCAPACIDAD POR MOVILIDAD REDUCIDA:
– Cuando concurre una persona con discapacidad, venga sola o acompañada, diríjase directamente a ella.
– Pregúntele si necesita apoyo y que tipo de apoyo requiere. Las sillas de ruedas, los bastones y muletas son elementos imprescindibles para quienes lo usan, no los manipule ni cambie de los lugares donde están los mismos sin la autorización de la persona.
– Previa pregunta, y si la persona lo requiere, pregúntele como le gustaría ser trasladado, evite los movimientos bruscos y conduzca firmemente.
– No tocar la silla de ruedas si no nos solicita ayuda para trasladarse. Sepamos que la misma es parte de su espacio corporal.
– Durante el dialogo, ubíquese a la misma altura. Coloque los objetos a la altura donde pueda visualizarlo y alcanzarlos.
– Disponer de salas accesibles.
– En todos los casos de personas con movilidad reducida, debemos tener en cuenta que tenemos que garantizar la accesibilidad al lugar de la entrevista y al edificio público municipal, incluyendo rampas de acceso, lugares de estacionamiento exclusivo y ascensores con la medida apropiada para el ingreso de la silla.
SI TRATA CON UNA PERSONA CON DISCAPACIDAD AUDITIVA
– Pregúntele si necesita apoyo y que tipo de apoyo necesita.
– Háblele de frente, pausado, use gestos sin exagerar para que la lectura labial y gestual le sea comprensible. No ocultar el rostro con las manos o con bolígrafos, ni bajar el rostro; pensemos que algunas personas sordas pueden leer los labios.
– En situación de pandemia donde sea obligatorio el uso del barbijo, se lo podrá retirar siempre que cumpla con las medidas sanitarias preventivas (distancia social, espacios abiertos y otras normativas de protocolo sanitario)
– Si le resulta difícil entender el mensaje de su interlocutor, pídale amablemente que lo repita. Puede utilizar notas escritas, apoyo técnico (lenguaje de seña).
– Para quienes tengan un dispositivo como implantes cocleares o audífonos, realizar la entrevista en una sala silenciosa o que posea aro magnético.
SI TRATA CON UNA PERSONA CON DISCAPACIDAD VISUAL
– Pregúntele si necesita apoyo y qué tipo de apoyo necesita.
– Para indicar una ubicación emplee expresiones tales como «a su derecha», «arriba», «abajo», «un escalón», «una silla», y no expresiones vagas como «allí», «ahí», «eso», etc.
– Cuando la persona le pide que le ayude a desplazarse, no la tome del brazo, deje que se tome al suyo o bien la persona apoye su mano sobre su hombro, colocándose del lado inverso al bastón.
– El perro guía es un apoyo para la persona con discapacidad visual, y es ésta quien debe interactuar con él. Tener en cuenta que, si la persona con discapacidad visual se presenta con un perro guía, debemos facilitar el ingreso y la permanencia del mismo en la sala. No se debe interactuar con el perro guía, ni hablarle o tomar contacto físico con él. En los desplazamientos nos ubicaremos en el lado contrario al que ocupa el animal.
– Si una persona utiliza bastón de color blanco o rojo es una persona sordo-ceguera, por ende, la forma de comunicación es táctil. Personas con ceguera total utilizan bastones blancos; personas con baja visión utiliza bastones verdes.