Las asociaciones civiles y organizaciones no gubernamentales tomaron la posta en la novena audiencia pública de la comisión especial de Reforma del Código de Planeamiento Urbano (CPU) del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán. Las exposiciones estuvieron a cargo de la Fundación Ibatín, de la asociación civil Meta Bici y de la Sociedad Amigos del Árbol de Tucumán.
El presidente de la comisión de Reforma del Código de Planeamiento Urbano, Facundo Vargas Aignasse, abrió la audiencia en compañía del representante de la Intendencia Luis Lobo Chaklian, agradeciendo la presencia de los expositores. «Estamos en la etapa final del proceso de audiencias públicas antes de pasar a la etapa de estudio en la comisión. Las exposiciones son realmente importantes y nos dan miradas fundamentales a normativas a tomar en cuenta en el nuevo Código de Planeamiento Urbano. El cuidado del medio ambiente ha sido trazado por las instituciones que nos acompañaron hoy junto al liderazgo de la ciudad en este proceso de metropolización, que son núcleos centrales del espíritu que tendrá este nuevo código», planteó en rueda de prensa Vargas Aignasse. Explicó que al menos restan dos audiencias públicas más antes de pasar al trabajo de la comisión para la elaboración del texto del proyecto de ordenanza que luego deberá ser debatido en el recinto de sesiones.

El objetivo es diseñar la normativa que regulará el crecimiento y desarrollo de la capital durante las próximas décadas. Hasta ahora, en los encuentros anteriores, participaron investigadores, docentes, funcionarios municipales, autoridades de empresas estatales, privadas y concejales que integran la comisión especial a cargo de esta iniciativa. Están previstas dos audiencias más en agosto antes del encuentro final, en el que se dará lectura a las conclusiones y se remitirá el informe a la comisión para la elaboración del proyecto de ordenanza del nuevo CPU.
La comisión especial para el Estudio, Evaluación y Reforma del Actual Código de Planeamiento Urbano fue convocada por el presidente del cuerpo, Fernando Juri, y está conformada por los concejales Facundo Vargas Aignasse (presidente), Gonzalo Carrillo Leito, Emiliano Vargas Aignasse, Gustavo Cobos, Ramiro Ortega, Carlos Ale, Federico Romano Norri, Leandro Argañaraz, Gastón Gómez, Cristian Abel y los funcionarios municipales Luis Lobo Chaklian, María Guadalupe Rearte, Marcelo Daniel Beccari y Mónica Gladys Alicia Ailan.
Fundación Ibatín
«Nuestra ciudad desde Ibatín a La Toma, a lo que es hoy San Miguel de Tucumán, cambió muchísimo a lo largo de todo este tiempo. Ya no es una ciudad aislada: Alderetes, Tafí Viejo, Yerba Buena, Banda del Río Salí, Alderetes constituyen un mismo ejido urbano, por lo que cualquier decisión importante tomada en San Miguel de Tucumán afecta toda el área metropolitana. Somos conscientes de que la ciudad debe tomar este liderazgo metropolitano», planteó Cabral al abrir la exposición de la Fundación Ibatín.
«Nosotros vemos tres ejes claves: la movilidad, que va mas allá del transporte público y lo interjurisdiccional; el derecho a la ciudad y los límites entre jurisdicciones que configuran tierras de nadie, donde los barrios populares y basurales a cielo abiertos están en esas fronteras. De igual modo el medio ambiente no conoce de jurisdicciones debemos trabajar en una transformación integral», planteó tras enfatizar la intención de pasar del derecho de la ciudad al derecho a la ciudad, trasladando la norma al derecho de la comunidad.
Trascartón, le cedió el micrófono a Juan Carlos Bautista, quien enfatizó el aporte de la Fundación Ibatín poniendo el foco en las dimensiones de movilidad, ambiental y de dimensión social a la hora de configurar un nuevo Código de Planeamiento Urbano. Planteó instrumentos para una ciudad inclusiva, con rentas urbanas de de captación y redistribución de plusvalía, integración socio-urbana y de movilidad de suelo tendiendo garantizar el derecho a la ciudad de todas las personas que viven en ella y la transitan.
A su turno, la arquitecta Agostina Rossini expuso sobre la necesidad de apuntar a la microdensificación de barrios intermedios como una solución a la concentración de servicios en el microcentro de San Miguel de Tucumán.

Meta Bici
«Nosotras venimos en representación de Meta Bici pero además de nuestros espacios académicos, porque formamos parte de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT y también del Observatorio de Fenómenos Urbanos y Género», abrió Sofía Klass. «La mirada que planteamos para el nuevo Código Urbano es la mirada de la movilidad y de como el derecho a la movilidad se puede ver representado desde la infraestructura de la ciudad. Planteamos una ciudad que debe ser accesible para todos y todas, en la que podamos elegir como movernos y no que quede cerrado a la obligación de elegir por deficiencia del transporte público, por falta de seguridad, por economía o por otras variables», expuso.
«Presentamos estudios para sugerir nuevas vías de movilidad que sean accesibles en toda la ciudad. Hemos percibido cómo más personas eligen nuevas formas de movilidad tomando estudios en otras ciudades donde se tomaron decisiones para incorporar infraestructura para transporte público o métodos de transporte activo como la bicicleta, por citar un ejemplo, más gente se vuelca a estas alternativas, lo que retunda en mas calidad de vida, menos accidentes de tránsito y más amigable. Otra ciudad es posible», expuso Klass. Junto a Inés González Alvo y Virginia Soria Mansilla expusieron estudios y procesos comparativos de incorporación de infraestructura en distintas ciudades de Argentina mostrando mejoras en la seguridad vial y en la movilidad urbana. Durante este pasaje apuntaron a derribar los discursos reaccionarios que surgen contra distintas medidas tomadas en las ciudades para incorporar infraestructura urbana que beneficie al transporte público y al uso de medios de movilidad activos, como la bicicleta.


Amigos del árbol
«Nosotros queremos aportar hacia un nuevo paradigma que debe contener el CPU, que incluya la infraestructura verde. Esto surge de lo que ocurre en muchas partes del mundo, en las principales ciudades europeas, al considerar al verde como lo que se antepone a lo gris, lo que tenemos construido. Es plausible desde la mitigación de las islas de calor producidas en las ciudades, que se estima mundialmente que únicamente lo verde puede oponerse, es el escudo para las ciudades», planteó Raimundo Pedro Buiatti. «Es preciso incorporar la infraestructura verde, árboles, terrazas, espacios verdes, canteros y espacios que mitigan el calor, que aportan a la calidad de vida y mitigan el efecto de las inundaciones», completó.
Ana Levy, a su turno, apuntó a la necesidad de adaptar estrategias a la realidad tucumana: «hay algo que se denomina SBN, soluciones basadas en la naturaleza, hay muchas herramientas que nos permiten determinar las proporciones de árboles que puede tener una ciudad. Los árboles son los aires acondicionados de las ciudades, no hay otro elemento que de calidad ambiental en la ciudad: árboles grandes, seguros, sanos, ese follaje nos da sombra y permite derivar en techos verdes, jardines verticales, jardines de lluvia, veredas con mas permeabilidad. El mundo esta «despavimentizando», retirando el hormigón y el asfalto cuando no es requerido para tener de nuevo canteros, veredas que absorban. Herramientas hay muchas, hay que adaptarla a nuestra realidad tucumana.
