El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán sancionó por unanimidad el proyecto de resolución que declara de Interés Municipal en la Ciudad Histórica de San Miguel de Tucumán el programa “Volver a casa: la restitución de la indumentaria para una reparación histórica y la construcción de memoria colectiva”, impulsado por la Secretaría de Políticas Universitarias de la UNT.
Se trata de un programa de estudiantes, docentes y arqueólogos que trabajan por la recuperación y restitución a familiares de desaparecidos cuyos restos fueron identificados en el centro clandestino de detención e inhumación clandestina Pozo de Vargas.
«Los objetos tienen memoria, este proyecto es una parte fundamental para continuar con las prácticas de memoria, verdad y justicia», plantearon Gustavo Cobos y José María Canelada, autores de la iniciativa.
«Mi padre fue encarcelado, llevado vivo pero tuve la suerte de que lo devolvieron vivo. Quiero agradecer y reconocer por su tarea diaria: Memoria, Verdad y Justicia», planteó el presidente Fernando Juri.
Entre el público que vino a acompañar la declaración para el proyecto se encontraba Josefina Molina, militante de Derechos Humanos y de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia. Su padre Dardo Molina fue secuestrado y asesinado durante la dictadura militar cuando se desempeñaba como vicegobernador de Tucumán. Era el compañero de fórmula del gobernador Amado Juri.
